EJES ENDOCRINOLOGICOS EN PSIQUIATRIA

 

La psiquiatría biológica contemporánea reconoce que los trastornos mentales mayores no son entidades puramente conductuales: implican desregulaciones demostrables en los ejes neuroendocrinos centrales. La llamada «ventana neuroendocrina» permite inferir disfunciones de neurotransmisores centrales mediante la respuesta hormonal periférica medible, integrando diagnóstico, pronóstico y guía terapéutica en una sola estrategia clínica. 

 


 

 

 

 

 

Eje Hipotálamo-Hipófisis-Suprarrenal (HPA)

El eje HPA constituye el sistema neuroendocrino más estudiado en psiquiatría. Su activación fisiológica está mediada por la hormona liberadora de corticotropina (CRH), un péptido de 41 aminoácidos sintetizado en las células parvocelulares del núcleo paraventricular hipotalámico. La CRH, liberada hacia la circulación portal hipofisaria, estimula la secreción de ACTH y β-endorfina desde la hipófisis anterior, promoviendo finalmente la síntesis suprarrenal de glucocorticoides (cortisol) mediante activación de productos del gen POMC.

 

 

 

Hiperactividad del Eje HPA en Depresión Mayor

Existen literalmente cientos de reportes que documentan hiperactividad del eje HPA en pacientes con depresión mayor libres de tratamiento farmacológico. Las evidencias convergentes incluyen: (1) elevación del cortisol plasmático, en LCR y en orina de 24 horas; (2) resistencia a la supresión de cortisol, ACTH y β-endorfina por dexametasona (Test DST); (3) incremento de concentraciones de CRH en LCR; y (4) respuesta de ACTH atenuada ante la estimulación con CRH ovina.

Las concentraciones elevadas de CRH en LCR durante la depresión se normalizan tras la recuperación clínica, constituyendo un marcador de estado (state marker) y no de rasgo (trait marker). La hipersecreción de CRH con hipertrofia hipofisaria y suprarrenal secundaria contribuye al patrón de hiperactividad del eje HPA ampliamente documentado en depresión. Gold et al., Psychoneuroendocrinology (Nemeroff & McEwen, eds.) — Cap. 6 y 18
 
 
 

  







Implicaciones Clínicas — Eje HPA

  • El test Dex-CRH combinado es la prueba de mayor sensibilidad (~80%) para evaluar hiperactividad HPA; debe reservarse para contextos de investigación clínica salvo que exista sospecha diagnóstica específica.
  • La supresión inadecuada post-dexametasona persistente tras la remisión predice mayor riesgo de recaída en depresión mayor (Zobel et al. 1999).
  • El diagnóstico diferencial depresión mayor vs. síndrome de Cushing requiere UFC 24h + DST + test Dex-CRH secuencial (algoritmo de Yanovski et al. 1993).
  • La reducción del volumen hipocampal asociada a hipercortisolemia crónica tiene correlato imagenológico (MRI); se asocia a déficits mnésicos y peor pronóstico funcional.

 

Eje Hipotálamo-Hipófisis-Tiroides (HPT)

Las alteraciones del eje HPT se encuentran entre las causas orgánicas de síntomas psiquiátricos más frecuentes en medicina interna y en psiquiatría de consulta. El eje funciona mediante la secreción hipotalámica de TRH (tripéptido), que activa la liberación hipofisaria de TSH, la cual a su vez promueve la síntesis y liberación glandular de T4 y T3. El 80% del T3 circulante proviene de la conversión periférica por desyodación del anillo externo de T4; la desyodación del anillo interno genera rT3 (inactivo). El eje posee ritmo circadiano: la TSH es máxima en las primeras horas de la madrugada y mínima en la tarde-noche.

 


 

El Eje HPT en Trastornos del Estado de Ánimo

En depresión mayor, los hallazgos más robustos incluyen: hipotiroidismo subclínico frecuente (especialmente en mujeres), respuesta atenuada de TSH al TRH ("TSH blunting"), curva diurna de TSH aplanada o ausente, y títulos positivos de anticuerpos antitiroideos. La hipercortisolemia asociada a la depresión activa la neurona TRH, induciendo downregulation del receptor TRH en las células tirotrofas, lo que explica el blunting de TSH observado.

En el trastorno bipolar de ciclos rápidos, el hipotiroidismo subclínico comórbido facilita y perpetúa el patrón de ciclación. Estudios longitudinales demuestran que la ausencia del aumento nocturno circadiano de TSH es característica del ciclado rápido (Sack et al. 1988). La suplementación con T4 en altas dosis (hipertiroidismo suprafisiológico controlado) ha mostrado utilidad en casos refractarios de ciclación rápida.




Implicaciones Clínicas — Eje HPT

  • Algoritmo de screening: TSH ultrasensible es la prueba inicial de elección; si anormal, añadir FT4. T3 no es buen marcador de función tiroidea general (fluctuación rápida, influenciada por enfermedad no tiroidea).
  • Litio: Monitorizar TSH + FT4 basal antes de iniciar, cada 3 meses durante primer semestre, luego cada 6–12 meses. El hipotiroidismo subclínico inducido favorece ciclación rápida.
  • Augmentación con T3: La adición de T3 (25–50 μg/día) a antidepresivos tricíclicos convierte no-respondedoras en respondedoras en mujeres; eficacia documentada en ambos sexos (Prange et al. 1978).
  • IMAO e hipertiroidismo: Contraindicación relativa — el exceso de hormonas tiroideas incrementa sensibilidad miocárdica a catecolaminas y puede generar toxicidad cardíaca grave.
  • Los ISRS y tricíclicos producen reducción dinámica de T4 sérico durante tratamiento; este cambio parece ser parte del mecanismo terapéutico, no un efecto adverso per se.

Eje Hipotálamo-Hipófisis-Gónadas (HPG)

El eje HPG articula la regulación neuroendocrina de la función reproductora con la modulación del estado de ánimo, la cognición y la conducta. El hipotálamo secreta GnRH de forma pulsátil; esta hormona induce la liberación hipofisaria de FSH y LH. En mujeres, la retroalimentación cíclica por estrógenos y progesterona determina la variación menstrual de FSH/LH. En varones, la retroalimentación negativa es tónica sin patrón cíclico. Las hormonas gonadales ejercen efectos sobre el SNC mediante dos mecanismos: (1) efectos organizacionales/genómicos (arquitectura neural permanente, diferenciación sexual del encéfalo) y 
(2) efectos activacionales/no-genómicos (reversibles, modulación eléctrica y bioquímica postnatal).

 


Estrógenos, Progesterona y Psicopatología

La interacción entre el encéfalo y las hormonas gonadales es bidireccional. Los estrógenos incrementan la actividad GABAérgica, modulan los sistemas serotoninérgico y dopaminérgico, y ejercen efectos neuroprotectores. La terapia de reemplazo hormonal (TRH) en la posmenopausia ha demostrado utilidad como: (1) tratamiento de depresión posmenopáusica, (2) potenciación de antidepresivos en mujeres, y (3) mejoría de función cognitiva. La supresión del eje HPG (ej. análogos de GnRH en síndrome premenstrual grave) puede eliminar la ciclicidad hormonal y mejorar síntomas disfóricos severos.

La progesterona y sus metabolitos activos (allopregnanolona) actúan como moduladores alostéricos positivos de los receptores GABA-A, ejerciendo efectos ansiolíticos y sedantes. Las fluctuaciones perimenstruales en allopregnanolona han sido implicadas en la patogénesis del trastorno disfórico premenstrual (TDPM) y en la depresión postparto, siendo brexanolona (análogo sintético) la primera neurosterona aprobada por FDA para depresión postparto.

Implicaciones Clínicas — Eje HPG

  • Hipogonadismo hipogonadotrópico puede acompañar a anorexia nervosa, depresión, abuso de sustancias y obesidad; mediado parcialmente por supresión CRH sobre GnRH.
  • Evaluación básica en psiquiatría: LH, FSH, estradiol (mujeres), testosterona total/libre (varones) en contextos de libido reducida, disfunción sexual por psicofármacos, o trastornos del estado de ánimo cíclicos.
  • Antipsicóticos típicos elevan prolactina por bloqueo D2, lo que puede suprimir el eje HPG (↓LH, ↓FSH) con consecuencias en densidad ósea, ciclo menstrual y función sexual.
  • La testosterona presenta ritmo diurno (pico matutino); las muestras deben obtenerse entre 07:00–10:00h para evitar resultados falsamente bajos.
  • Esteroides anabólico-androgénicos exógenos: suprimen retroalimentación del eje HPG con supresión gonadotrópica; asociados a irritabilidad, agresividad, episodios maníacos y depresión post-ciclo.

 

Hormona de Crecimiento y Somatotropina (GH / IGF-1)

La hormona de crecimiento (GH), secretada por los somatotrofos hipofisarios bajo regulación dual hipotalámica (GHRH estimuladora / somatostatina inhibidora), está alterada en diversas condiciones psiquiátricas. La depresión mayor se asocia con supresión de los picos nocturnos de GH y con respuesta disminuida de GH ante estímulos farmacológicos (clonidina, desipramina). Estos hallazgos reflejan disfunción noradrenérgica central, dado que la secreción de GH es dependiente de la integridad del tono α2-adrenérgico hipotalámico.

La estrategia de la «ventana neuroendocrina» permite inferir disfunciones centrales de neurotransmisores (serotonina, norepinefrina, dopamina) mediante la respuesta hormonal periférica medible en sangre o LCR, integrando en una sola prueba un marcador biológico de actividad central y periférica. Nemeroff & McEwen — Psychoneuroendocrinology: Neuropeptides and Hypothalamic Releasing Factors, Cap. 3
 
 

 

En sencillo: EL eje endocrinològico es tan importante como la manifestaciòn clinica per se, los fàrmacos, las circunstancias de cilo vital son las que incrementa o disminuyen las hormonas. NO HAY HORMONAS UNICAS (Si te dicen que el cortisol es la hormona del estrès... sale de ahi es un farsante - OJO-). 

El cerebro, el sistema inmune y el sistema endocrinològico actuan al unìsono.